Eso demuestra que cada uno de nosotros tiene que estar acompañado de sus piezas correspondientes, estando así, encajados, y pudiendo formar fácilmente el puzzle.Si falta una pieza el puzzle no puede estar completo; si faltas tú, tampoco.
Todo el mundo tiene su propia realidad, haz sonar la tuya, que llegue a oídos de otra gente, que vuele débilmente por el aire como pompas de jabón.
Eso demuestra que cada uno de nosotros tiene que estar acompañado de sus piezas correspondientes, estando así, encajados, y pudiendo formar fácilmente el puzzle.
Sonreír hasta que duela, hasta que no te quede aire para soltar las carcajadas, hasta que te salten las lágrimas de risa, hasta que no te queden energías para continuar, hasta que sientas que te ríes de algo ilógico, hasta que no tengas más motivos para reírte, hasta que tu risa sea contagiosa y otra persona pueda disfrutarlo, sonríe y que no te importe lo que digan los demás, estás apartada del mundo, solo tú y tu sonrisa. Sonríe, porque una sonrisa puede cambiar personas, momentos. Es una sonrisa, es tu sonrisa, y vale oro. Y como un filosofo dijo una vez: "Deja que tus sonrisa cambie el mundo, pero no dejes que el mundo cambie tu sonrisa"